01.01
No te derritas ante el estrés, todo saldrá bien
Conserva la serenidad cuando aumente la presión. Un problema se vuelve más manejable cuando puedes observarlo con claridad y decidir qué resolver primero. Ordena los hechos, recupera el control de tu respuesta y avanza. Tu ánimo debe ayudarte a encontrar una salida, en lugar de entregarle al estrés la dirección de tus decisiones.