REFLEXIÓN NUEVO
JUVENTUD, DIVINO TESORO
Mi abuela me decía: "Juventud, divino tesoro".
Durante muchos años escuché esa frase sin comprender realmente su significado.
Tuve que empezar a sentir el paso del tiempo para entenderla.
Cuando eres joven tienes algo que ningún multimillonario puede comprar: años de vida por delante.
Puedes desvelarte trabajando en tus proyectos, cometer errores, recuperarte, volver a empezar y sentir que tienes toda la vida para conseguir lo que quieres.
Pero cuidado.
Ese tiempo no es infinito.
Hay un viejo dicho: "Si el joven supiera y el viejo pudiera".
La experiencia suele llegar cuando ya hemos perdido parte de la energía y el tiempo que teníamos para aprovecharla.
¿Te imaginas qué daría alguien que tiene millones, pero sabe que le quedan pocos meses de vida, por recuperar veinte años de juventud?
Y mientras tanto, hay jóvenes desperdiciando sus mejores años porque todavía no tienen dinero, un coche o las cosas que otros aparentan disfrutar.
¡DESPIERTA! YA TIENES ALGO QUE EL DINERO NO PUEDE COMPRAR.
No esperes a tener una fortuna para empezar a disfrutar la vida.
Cuida tu cuerpo, aprovecha tu energía, aprende, equivócate, enamórate, construye tu obra y disfruta de quienes te rodean.
No conviertas tu juventud en una carrera para acumular obligaciones que después te impidan vivir.
El éxito no consiste en llegar a viejo con dinero.
Consiste en haber sabido vivir mientras llegabas.