05.01.02

Que no se te note el hambre, hay que hacer que la gente venga a ti, y no aturdir a los prospectos

La urgencia por vender puede hacerte insistir cuando todavía no existe interés. Presenta con claridad el valor, acuerda un seguimiento y respeta la respuesta. Trabaja para contar con alternativas, de modo que una sola conversación no determine toda tu posición. La serenidad resulta más creíble cuando proviene de preparación y no de aparentar indiferencia.