07.02.02
Los amigos van y vienen, los enemigos son para siempre
No fabriques enemistades por una satisfacción momentánea. Una ofensa puede conservar fuerza mucho después de que tú hayas pasado al siguiente proyecto. Trata con firmeza sin humillar y reconoce el costo de dejar resentimientos en tu camino. Las relaciones cambian; la memoria de un daño puede seguir presente cuando menos te convenga encontrarla.