05.03.03
Si te dieron su palabra y no la cumplieron, analiza la situación... las promesas pierden su valor cuando la consideración se ausenta
Un incumplimiento merece examen antes de convertirse en condena o indulgencia automática. Aclara qué se acordó, qué ocurrió y si existe disposición a reparar. Ajusta la confianza según la conducta posterior, especialmente si el problema se repite. Comprender las circunstancias no te obliga a mantener las mismas condiciones ni a seguir exponiéndote a una promesa vacía.