09.04.03
El despilfarro se da en la opulencia
Cuando sobra margen, resulta más fácil dejar de preguntar para qué sirve un gasto. Conserva el criterio que aplicarías si tuvieras menos holgura y examina los compromisos recurrentes. Disfrutar un buen resultado no exige perder disciplina. La abundancia se administra mejor cuando distingues una elección consciente de una costumbre que ya nadie revisa.